En Orthomax, en Quito, combinamos ortodoncia acelerada con cirugía ortognática para corregir problemas de mordida y proyección mandibular en menos tiempo del que toma un tratamiento tradicional. Este es el caso real de Fernanda Toctaguano, quien acudió a nuestra clínica buscando corregir un problema de mordida y de proyección mandibular que afectaba su función masticatoria y la armonía de su perfil.
La cirugía ortognática corrige la posición del maxilar y la mandíbula cuando un problema de mordida no puede resolverse solo con ortodoncia, ya sea por una discrepancia esquelética entre ambos maxilares o por una proyección mandibular que afecta la función masticatoria y la estética facial. Se recomienda cuando, tras el diagnóstico, el equipo determina que mover únicamente los dientes no va a corregir la relación entre las arcadas. En el caso de Fernanda, este fue precisamente el punto de partida.
El tratamiento inició con un estudio radiográfico completo (radiografía panorámica y cefalométrica) y una planificación quirúrgica virtual (VSP) en 3D, que permite anticipar con exactitud el movimiento óseo antes de operar y reducir el margen de error durante la cirugía.
Para reducir los tiempos habituales de un tratamiento de ortodoncia y cirugía, en Orthomax combinamos distintas técnicas de aceleración:
En términos generales, este protocolo estima 6 meses de fase prequirúrgica y 8 meses de fase posquirúrgica. En el caso particular de Fernanda, el tratamiento completo tomó 18 meses, de principio a fin.
Durante la fase prequirúrgica, los brackets alinearon y nivelaron las arcadas dentales para preparar la mordida de cara a la cirugía ortognática.
Con la cirugía ortognática se corrigió la posición del maxilar y la mandíbula, logrando una mordida funcional y un perfil armónico. Este es el antes y después real de Fernanda:




No es más dolorosa que una ortodoncia convencional. Técnicas como el RAF y los microimplantes buscan mover los dientes de forma más eficiente, no más agresiva, por lo que la molestia es comparable a la de un tratamiento de ortodoncia estándar.
La recuperación inicial (inflamación y molestias principales) suele tomar entre 2 y 3 semanas, aunque la consolidación ósea completa y el ajuste final de la mordida con ortodoncia continúan durante los meses posteriores, como en la fase posquirúrgica del protocolo de Fernanda.
Depende del diagnóstico de cada paciente: de la discrepancia esquelética, la salud periodontal y ósea, y de si el caso permite técnicas de anclaje como microimplantes o miniplacas. Por eso el primer paso siempre es una valoración con radiografías y planificación digital.
Con el protocolo acelerado de Orthomax, el estimado general es de 12 a 18 meses en total, frente a los 2-3 años que puede tomar un tratamiento convencional. El caso de Fernanda tomó 18 meses.